El peregrino Adriano Gasperi a su llegada a Castuera. / f. v.

El albergue de peregrinos del Camino de Santiago recupera poco a poco su actividad

El albergue de Castuera acogió desde el mes de mayo del pasado año 2021 a 74 peregrinos, frente a los 38 de 2020

F. VÁZQUEZ / M. T.

La Covid-19 ha golpeado de lleno a los albergues de peregrinos de toda España y el de Castuera tampoco se ha visto ajeno a esta circunstancia, aunque empieza a remontar tras el desplome del número de peregrinos que pasaron por Castuera durante el año 2020.

Desde que abriese nuevamente sus puertas a finales de mayo del pasado año 2021, tras permanecer 8 meses cerrado a causa de la pandemia, el albergue de Castuera acogió a 74 peregrinos, frente a los 38 que pernoctaron en año 2020, según los datos recogidos en el libro de registro de la Policía Local. Desde su apertura en septiembre del año 2014, las instalaciones han recibido un total de 1739 peregrinos de 47 nacionalidades diferentes.

Adriano Gasperi tuvo el honor el día 29 de mayo del pasado año 2021 de ser la primera persona en alojarse en el albergue de peregrinos de Castuera después del Estado de Alarma y el confinamiento por la pandemia del coronavirus.

Gasperi, un viajero trotamundos y escritor, tuvo entonces palabras de agradecimiento por el trato recibido en la localidad, tanto en la gestión del albergue por parte de la Policía Local y los trabajadores municipales, como para el ayuntamiento por poner a disposición de los peregrinos «un albergue qué está en unas condiciones espectaculares, limpio y muy bien organizado».

Valoraciones positivas que se repiten por la mayoría de las personas que hacen uso de las instalaciones del albergue y agradecimiento especial de una peregrina francesa de Burdeos, a la que la muerte de un familiar le sorprendió en Castuera y que, gracias a las gestiones realizadas por la Policía Local, pudo viajar primero en tren y después en avión, para llegar a tiempo al funeral.

La crisis sanitaria también ha cambiado el perfil de los peregrinos que durante el pasado año llegaron a este albergue situado en Camino Mozárabe de Santiago, ya que, si en años anteriores la mayoría eran extranjeros, en este último año la mayoría han sido de nacionalidad española. Según ha informado el Ayuntamiento, de los 74 peregrino que se alojaron en el albergue de Castuera el pasado año, 43 fueron de nacionalidad española, 15 franceses y 7 alemanes, mientras que entre los 9 restantes se encontraban 2 italianos, 2 ingleses, 2 belgas, 1 holandés, 1 polaco y 1 canadiense.

En cuanto a los meses del pasado año 2021, octubre, con 30 pernoctas, fue el de mayor afluencia, seguido de noviembre, con 20 pernoctas, y septiembre con 5.

En cualquier caso, los pocos que llegaron fueron acogidos con todas las garantías sanitarias impuestas por la pandemia, entre ellas la limpieza y desinfección de las habitaciones y zonas comunes del albergue por parte de los servicios municipales. Además, las habitaciones de cuatro personas se han utilizado sólo por una, o dos en caso de ser convivientes, y se les ha pedido colaboración a los peregrinos en cuanto a llevar siempre mascarillas y demás medidas seguridad, explican desde el Consistorio.

El albergue está situado entre las calles Cerrillo y Cuesta de la Fuente, en pleno casco histórico del barrio de 'El Cerrillo' y cuenta con unas modernas instalaciones con todo tipo de comodidades para garantizar un óptimo descanso y el mejor servicio al peregrino. Con capacidad para 8 personas, el inmueble cuenta con dos habitaciones con cuatro camas cada una y taquillas individuales, una sala multiusos para reuniones o donde los peregrinos puedan relajarse y relacionarse durante su estancia, dos baños completos con agua caliente, un patio interior con lavadero, tendedero, aparcamiento de bicicletas, y una cocina-comedor equipada con sillas, mesas, vitro cerámica, frigorífico, microondas y menaje de cocina.

El albergue, que está gestionado por el Ayuntamiento a través de la Policía Local, que es la encargada de recibir a los peregrinos que llegan a la localidad a pie en bicicleta, en caballos o burros, aunque para poder hacer uso del albergue todos deben presentar la credencial de peregrino y abonar, al igual que en la mayoría de los albergues de la 'red jacobea', una cuota simbólica de 8 euros.