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Traslado del Cristo Yacente la tarde de Viernes Santo. F. V.
La lluvia fue protagonista dejando una Semana Santa incompleta de procesiones
SEMANA SANTA 2024

La lluvia fue protagonista dejando una Semana Santa incompleta de procesiones

La lluvia es el peor enemigo de la Semana Santa por el deterioro que el agua puede ocasionar en mantos e imágenes.

F. VÁZQUEZ

Miércoles, 3 de abril 2024, 20:47

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La Semana Santa 2024 de Castuera será recordada porque la mayoría de las procesiones no pudieron llevarse a cabo debido a la lluvia, que solo dio tregua el Domingo de Ramos y parte de las tardes de Jueves Santo y Viernes Santo.

Después de un Domingo de Ramos en el tiempo acompañó para que la tradicional procesión del paso de la 'Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén', conocido popularmente como 'La Borriquita' reuniese a un bueno número de personas que acompañaron a la imagen, las previsiones meteorológicas se cumplieron y tuvieron que suspenderse o alterarse la mayoría de las procesiones programadas para los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santo.

Así, el día de Miércoles Santo, la cofradía del Santísimo Cristo de la Victoria, decidió suspender la procesión y desarrollar un vía crucis penitencial en el interior del templo debido al fuerte aguacero que caía en Castuera desde horas antes de su salida.

La lluvia también impidió el desarrollo normal de las procesiones previstas para el día de Jueves Santo en Castuera y de las tres cofradías que tenían prevista su salida finalmente lo hizo una, aunque solo en el primer acto del traslado a la parroquia del paso de Jesús Amarrado a la Columna.

La Virgen de la Soledad y del Mayor Dolor, el segundo acto de Jesús Amarrado a la Columna y Nuestro Padre Jesús Nazareno, se quedaron sin salir por la lluvia que no paró de caer durante toda la tarde y la noche.

Lo mismo hizo horas más tarde la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, dejando al Jueves Santo sin la estampa de este paso por las calles de «El Cerrillo».

Eso sí, aprovechando una tregua de la lluvia sacaron los pasos a la puerta del templo para que sus respectivas bandas tocaran marchas procesionales y volvieron al interior para que pudieran ser visitadas por las numerosas personas que aguardaban su salida.

El Viernes Santo se repitió la historia y la primera en suspenderse fue el traslado del Cristo Yacente desde la ermita de San Juan hasta la parroquia que estaba programada para el mediodía.

Una tregua de la lluvia fue aprovechada para hacer el traslado en horario de tarde y con la esperanza de que pudiera celebrarse la procesión del Santo Entierro, que finalmente no pudo ser y también tuvo que ser suspendida.

Eso sí, aprovechando otra tregua de la lluvia salieron acompañados por sus bandas de cornetas y tambores los pasos del Cristo Yacente para dirigirse a San Juan y el de la Virgen de la Soledad y del Mayor Dolor, que bajó hasta la Plaza de España para volver de nuevo a la iglesia. La madrugada continuó con la suspensión de la procesión del Silencio.

Destacar también la imagen inédita que dejó la tarde de Viernes Santo con la imagen del Jesús Amarrado a la Columna procesionado hasta Santa Ana después haber estado desde la tarde la lluvia obligase a tener que quedarlo en la parroquia.

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